Empezar el camino de la mentoría

Acabamos la selección de nuevo voluntariado: el primer paso para construir una mentoría.

¿Qué nos mueve a querer acompañar a otra persona? ¿Qué esperamos de una relación de mentoría? ¿Y qué significa estar sin tener todas las respuestas?

Cuando conocemos historias como las de Mamadou y Carmen, que han construido un vínculo de confianza que va más allá de la mentoría, es fácil preguntarse cómo se llega hasta aquí. Detrás de estas relaciones hay tiempo, experiencias compartidas y un proceso que empieza mucho antes del primer encuentro: la selección de voluntariado.

En setiembre acabamos este proceso con algunas de las personas que quieren hacer mentoría en Punt de Referència. Es una fase fundamental para conocer las motivaciones de cada persona, compartir qué implica el rol de mentor o mentora y explorar si las expectativas y la disponibilidad encajan con el compromiso que requiere el acompañamiento.

No buscamos personas expertas ni alguien que venga a solucionar la vida de las jóvenes. Buscamos personas dispuestas a compartir una parte de su tiempo y su trayectoria vital, a escuchar sin juzgar y a acompañar a otra persona en su camino hacia la vida adulta.

Seleccionar no es solo encontrar personas voluntarias, sino empezar a construir las condiciones para que la relación de mentoría pueda crecer. Por eso, es importante hablar de las motivaciones que nos llevan a hacer este paso, de las expectativas que tenemos y también de las dudas y los miedos que pueden aparecer.

Como explica Marina Montoya, coordinadora de los programas de mentoría de Punt de Referència, el proceso se puede entender como una excursión que alguien ya ha hecho y que decide recorrer de nuevo al lado de otra persona.

«Es como si una persona que ya ha hecho una excursión muy larga volviese atrás para hacerla de nuevo al lado de otra, sin decirle cuál es el camino. Y, mientras la acompaña, también descubre un camino nuevo.»

Esta mirada nos recuerda que acompañar no es dirigir, sino caminar al lado de la otra persona, respetando su ritmo y su realidad.

La selección es el primer paso para empezar a construir este tipo de relación. Un proceso que continúa con la formación inicial y el acompañamiento del equipo profesional, y que prepara a las personas voluntarias para iniciar una mentoría con más consciencia de su papel y del valor del vínculo que pueden llegar a construir.

En este momento también es habitual que surjan dudas a las personas voluntarias: ¿Qué pasará si al principio no sabemos de qué hablar? ¿Y si nos sentimos incómodas? ¿Cómo podemos acompañar a una persona que vive realidades diferentes de la nuestra? Estas preguntas forman parte del proceso y nos ayudan a entender que la mentoría no consiste en tener todas las respuestas, sino en estar dispuestos a construir una relación desde la confianza, el respeto y el reconocimiento de los recursos de la otra persona.

Este proceso es posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Catalunya, el Fons d’Acció Social de la Basílica de la Sagrada Família y la Diputació de Barcelona.

¿Y tú, no quieres formar parte? Haz mentoría.

 

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