Los derechos humanos a pie de calle

Artículo elaborado en torno a la conversación entre el Síndic de Greuges de Barcelona David Bondia y el equipo de Punt de Referència el 18 de junio de 2026.

En cuestión de derechos humanos no se puede ser neutral. Cuando existe un derecho que se vulnera, la neutralidad ignora siempre a quien sufre sus consecuencias. Podemos ser objetivos, y debemos serlo, pero nunca neutrales. De hecho, la mayoría de las violaciones de derechos humanos se realizan por omisión. Es este sentido de neutralidad el que a menudo lleva a las instituciones que son garantes de los derechos humanos a la inacción ante la vulneración de éstos. Especialmente, cuando las medidas necesarias para garantizarlos no serán bien vistas por algún sector de la sociedad. Por eso, es importante exigir a las instituciones públicas responsabilidad y combatir esta inacción.

Ésta es una de las reflexiones que David Bondia, Síndic de Greuges de Barcelona desde 2021, compartió con el equipo de Punt de Referència el pasado 18 de junio. Durante la conversación, pusimos en común diferentes retos y metodologías que utilizamos al trabajar para garantizar estos derechos, especialmente para quienes viven en situaciones de vulnerabilidad, y concretamente en el contexto de nuestra ciudad.

Para quienes no estén familiarizados, la Sindicatura de Greuges es el órgano encargado de supervisar la actuación del Ayuntamiento de Barcelona desde la perspectiva de los derechos de la ciudadanía. Habitualmente actúa en segunda instancia, cuando una persona considera que el ayuntamiento no ha resuelto adecuadamente su queja. En estos casos, la Sindicatura investiga los hechos y emite recomendaciones para que el consistorio las valore. Aunque no son vinculantes, David Bondia contaba con orgullo que durante su mandato el 75% de estas recomendaciones se han acabado aplicando. Ahora bien, los agravios no son la única puerta de entrada a su labor. Cuando detecta vulneraciones de derechos o problemáticas sociales que requieren intervención, la Sindicatura también puede actuar de oficio —es decir, por propia iniciativa—. De hecho, algunas de las actuaciones con mayor impacto han nacido precisamente de esta capacidad de anticiparse a los problemas.

Respecto a los informes y propuestas recientes de la Sindicatura, desde Punt de Referència destacamos la creación de la comisión de reparación para víctimas de violencia sexual en la infancia, adolescencia y juventud, una problemática hasta ahora tabú que las instituciones públicas habían dejado de lado. Desde su creación, esta comisión ha impulsado el primer acto de reparación oficial en el ayuntamiento de la ciudad diseñado por los propios supervivientes, y la creación de una pieza teatral en colaboración con el Institut del Teatre que se inaugurará el 19 de octubre de este año. Pero lo más importante de esta labor siguen siendo las horas de acompañamiento y diálogo con quienes lo sufrieron, y que hasta ahora habían sido invisibilizados.

También ha sido la Sindicatura quien ha recomendado la creación de un nuevo centro de atención a víctimas de violencia machista, dado que el ya existente, en Nou Barris desde 2014, está completamente saturado. El nuevo centro, situado en el Eixample, tiene previsto abrir sus puertas en los próximos meses. Medidas como éstas demuestran el valor de la Sindicatura al señalar y resolver problemáticas sociales en la ciudad, haciendo de puente entre la administración pública y el tejido social de Barcelona.

Bondia hizo hincapié en la necesidad de colaborar con las entidades que trabajan a pie de calle día a día, aprovechando su experiencia para realizar diagnósticos precisos y encontrar soluciones reales. Un gran ejemplo de esta sinergia es el proyecto Zero Carrer. Presentado en enero de este año, pretende coordinar los recursos del sector público, privado y de las entidades sociales en un único plan de acción intermunicipal para abordar el sinhogarismo de forma transversal. De esta forma, intentará conseguir con los mismos recursos una integración social más efectiva.

El hecho de que este puente con las instituciones públicas pueda existir y ser efectivo puede multiplicar el impacto y el alcance de nuestro trabajo. Y es, a la vez, un estímulo para seguir trabajando día tras día para construir una sociedad más justa, interviniendo allí donde las instituciones, tradicionalmente, no han podido llegar.

 

Antes del cargo de Síndic de Greuges, David Bondia ha sido presidente del Instituto de Derechos Humanos de Catalunya, vicepresidente de la Estructura de Derechos Humanos de Catalunya, vocal del Consejo Catalán de Fomento de la Paz y miembro del Patronato de la Fundació Solidaritat UB. Ha formado parte del Mecanismo Catalán por la Prevención de la Tortura y del Comité Ejecutivo de la Red EUROMED-Rights. Desde 2025 es presidente de la Alianza Global del Ómbudsperson Local. Es profesor titular de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Barcelona.

 

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